Teresa Ribera: «Ahora no vamos a engañar a nadie»

Sale en televisión Teresa Ribera diciendo que no va a engañar a nadie pero, la cuestión es diametralmente opuesta. ¿Cuándo han dicho la verdad los sociatas? Vamos que, ante semejante afirmación, cualquier socialista de la vieja escuela puede morir de pena al escuchar tal falacia.
Pla Ventura: Teresa Ribera: 
«Ahora no vamos a engañar a nadie»
Toros de Lidia / 22 junio, 2022
Al respecto del tema energético, justamente el que está ahogando al pueblo español, al parecer, Pedro Sánchez, angustiado por lo que han sido las elecciones andaluzas quiere tomar medidas para sobornar a los españoles y ha anunciado una bajada de impuestos respecto al recibo de la luz. A tenor de ello, su portavoz, la ministra Teresa Ribera sale por televisión y dice la muy desahogada: No vamos a engañar a nadie. Y se quedó más ancha que larga.
¿Se puede ser más cínico que esta señora? O sea que, según dicha dama, ahora no van a engañar a nadie cuando, desde el primer día, el gobierno de su “sanchidad” se ha mantenido a base de mentiras, engaños, burlas, fraudes y todas las fechorías habidas y por haber para que, esta mujer diga que no van a engañar a nadie. Ella, como su amo, debería saber que no les cree nadie porque sus hechos han cantado por sí mismos para demostrar sus mentiras.
Está clarísimo que, si ahora adoptan alguna rebaja no es porque amen a los españoles porque, de ser así, jamás deberían de haber permitido que la energía, en todos los órdenes, hubiera colapsado al pueblo español. Eso sí, como ahora se sienten angustiados porque sospechan que el pueblo español les pasará factura con un “IVA” elevadísimo y eso veremos como lo pagan. Hombre, todos sospechamos que lo pagarán abandonando sus poltronas en las próximas elecciones, con las que han utilizado para hacer todo el daño del mundo y mentir como bellacos.
Al margen de todo, como quiera que la democracia sea un valor maravilloso, gracias a la misma, Pedro Sánchez ha “ganado” dos veces las elecciones sin que “nadie” le haya votado. En primera instancia, con una maldita moción de censura se cargó a Rajoy y, acto seguido, en las siguientes elecciones, para poder ostentar el cargo que ahora ocupa tuvo que pactar con etarras, afines a los criminales, separatistas, anarquistas y gentes de toda condición porque, por él, jamás hubiera llegado a la Moncloa. Es cierto que, su antecesor, el de Elda, lo digo por lo de los zapatos, sí ganó las elecciones para en su segundo mandato llevar a España a la más cruel de las quiebras, exactamente lo que está haciendo ahora Pedro el cruel.
Hombre, si somos sinceros, diremos que nervioso sí se le nota a Pedro mentiras porque, como se sabe, cuando veas las barbas de tu vecino afeitar, pon las tuyas a remojar. El triunfo de Juan Manuel Moreno en Andalucía le ha sentado como una purga de aceite de ricino, pobre hombre. Para colmo, lo que le faltaba era el desequilibrio de Valencia con su Ximo Puig casi derrotado por aquello de ver que su vicepresidenta, Mónica Oltra, no ha tenido más remedio que dimitir por un escándalo de época en el que ella está imputada; vamos que, esa trama por la que se le acusa a la tal Oltra, si lo hace un miembro del PP o de Vox, los rojos habían empezado de nuevo con la guerra civil.
Recuerdo la primera vez que ganó las elecciones Felipe González, aquel apuesto parlanchín andaluz que vendía el pescado como nadie y, como eslogan de los sociatas, el mismo decía, CIEN AÑOS DE HONRADEZ y millones de españoles le creyeron. Claro, lo que no sabían nuestros compatriotas es que tanta honradez y tanto presumir del valor más bello de todo ser humano, venía dado porque era justo los años que no habían manejado el dinero de los españoles pero, para desdicha de González, llegó Luis Roldán como jefe de la Guardia Civil y le estropeó el pasodoble. Aquella honradez que proclamaban era todo mentira, postureo y un engaño en toda regla puesto que, pasados los años, justamente en Andalucía, en el mandato de los sociatas respectivos, Chaves y Griñán, se perdieron algunos cientos de millones y todavía los están buscando. Era el llamado dinero de los Eres para ayudar a los andaluces y todo el dinero se perdió en el camino pero, no para todos, claro está. Sin duda es un tema sabroso para comentarlo pero los sociatas, listos ellos, siempre han echado tierra sobre el asunto.
Al final, analiza uno las cuestiones de la vida y siempre encontramos lo que entendemos como justicia divina. Lo explico. Yo, por ejemplo, como hubieran hecho cientos de miles de andaluces, en la campaña por las últimas elecciones, el fraude de los Eres lo hubiera sacado hasta en las cenas con los amigos y, Juan Manuel Moreno, con un estoicismo digno de admirar, ni se molestó en sacar dicha basura y restregarla en la cara de los criminales que se llevaron el dinero y de todo el socialismo actual. ¿Qué pasó? Está clarísimo. La elegancia, el señorío, la categoría humana de Moreno afloró como una flor de mayo y, sin duda alguna, ello fue lo que le llevó al triunfo más absoluto. Bien es cierto que, en su mandato con Juan Marín, como todo el mundo ha cantado, sus decisiones políticas han sido todas para favorecer al pueblo andaluz y, lógicamente, eso ha sustentado a dicho político para que haya ganado por rotunda mayoría.
Sospecho que, en las próximas elecciones al parlamento de España y por ende para elegir a nuestro presidente, nada tendrá que ver el citado Sánchez puesto que, sus mentiras, engaños y burlas de todo tipo han sido descubiertos por los que le votaron y barrunto que se han cansado todos. El proceso irá lento pero, tanto en Galicia, Murcia, Madrid, Castilla-León y ahora Andalucía, son los síntomas por los que Pedro Sánchez “morirá” de éxito. Yo me pregunto, no sé quién estará más nervioso de todos, Pedro Sánchez o el tipo de la peluca de Valencia al ver como discurren las elecciones en las comunidades citadas. Insisto, alegrémonos porque, todo nos hace sospechar que, muy pronto estas gentuzas serán historia del pasado.

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