Hipotecas criminales / por Pla Ventura

No debemos de quejarnos de nada, si nos cortan luz nos compramos una vela; si no podemos comprar gasolina para eso está la bicicleta, si nos quedamos sin gas para la calefacción nos ponemos tres mantas morellanas encima y si no podemos comprar la comida, para eso está Cáritas de España, sí señor.
 Hipotecas criminales
Pla Ventura
Toros de Lidia/4 octubre, 2022
La banca, como entidad es algo que necesitamos todos; unos más y otros menos pero todos, en definitiva, dependemos de los bancos, por tanto, denostarlos es una aberración sin límites, lo que ha hecho siempre la apestosa izquierda de este país que, para ganar las elecciones, como enemigo a batir, siempre han sido los bancos de los que han dicho pestes al más alto nivel para que se lo creyeran los ignorantes de turno; una estrategia es por parte de la izquierda pero, mentir como bellacos para que te voten eso es propio de Podemos y demás gentuzas de izquierdas, PSOE incluido. Todos prometían atacar a la banca, destruirla, con el agravante de que millones de personas les creyeron y les dieron el voto, con la ilusión de que resolvieran los problemas de las hipotecas, los okupas y demás hijos de satanás que viven sin dar un palo al agua.
Mucho prometer pero nadie aportó solución alguna a los problemas originados por los bancos que, ante todo, su misión no es otra que ganar dinero como cualquier empresa. Claro que, estos cafres que gritaban contra la banca, contra el capital y contra todo aquello que oliera a bienestar, una vez en el poder, los muy despreciables no han hecho nada por los pobres. Es cierto que, como nos contó el otro día una señora por televisión en que un banco le arrancó de cuajo su casa porque le había avalado a su hijo que, a su vez no pudo pagar y el banco se quedó con la casa de su hijo y la de su señora madre que le había avalado la hipoteca. Es ahí, ante esa usura criminal cuando se deberían de haber promulgado leyes para evitar esas barbaries inexplicables pero, los malditos gobernantes de izquierdas lo único que les motiva es hundirnos a base de impuestos y los pobres a los que decían defender que les parta un rayo.
Ante un hecho tan criminal como el que acabo de contar, algo que se ha repetido en cientos de miles de ocasiones desde que llegó un burro como Zapatero al poder y que los indeseables de turno nadie ha reparado en semejante catástrofe, como quiera que las acciones de los bancos mientras no se cambien las leyes son totalmente legales, el hombre antes aludido le quedaban por pagar sesenta mil euros de los doscientos cincuenta mil que le dieron para comprar la vivienda, se quedó sin la misma y, a su vez, su santa madre que se quedó en la puta calle porque el banco le confiscó su vivienda por haber avalado a su hijo. Ahí es donde deberían de haber hecho una ley para evitar semejantes atropellos pero, la izquierda está muy pendiente de mariconadas, repartir bocadillos para que les voten, dar paguitas al estilo Hugo Chávez y los grandes problemas que los arregle la derecha.
Insisto que, el banco es necesario en todos los órdenes y facetas de la sociedad porque, hasta el innombrable Pablo Iglesias tiene cuentas en los bancos. Eso sí, ante acciones como la contada que se han repetido en cientos de miles de ocasiones, de haber tenido una izquierda sensata ya existiría una ley para evitar dichos atropellos y, en el peor de los casos, el banco que se quedara con la vivienda hipotecada que el dueño no ha podido pagar pero, que arrastre a terceros a su vez, el hecho no puede ser más criminal. En el aspecto de los okupas, otro tanto de lo mismo pero, claro, ¿cómo diablos van a formalizar una ley para evitar a los okupas si son ellos los que los promulgan? Ahí tenemos a la aberrante alcaldesa de Barcelona que, como antes de ser la jefa era adalid de los okupas, ahora los tiene por miles, eso sí, con los dueños legítimos de las viviendas cagándose en todos sus muertos.
Como dijo Olof Palmer, ser de izquierdas no es acabar con los ricos, si no con los pobres que, en definitiva, esa debería ser la misión de todos aquellos que presumen de izquierdas que, al respecto, el único que he conocido y se ha comportado como un gran hombre de izquierdas no es otro que Pepe Mujica, el que fuera presidente de Uruguay. Dicho sea de paso, en España, los que se definen de izquierdas, la gran mayoría, son unos gandules aberrantes que una vez en el poder se olvidan de todo lo que prometieron porque los pobres les importan una mierda. Ahí están las pruebas en que, tras la subida de la luz, el gas, la gasolina, la cesta de la compra en general, todo ello en proporciones incalculables, nadie ha tenido la decencia de dimitir en su maldito cargo.
Eso sí, la izquierda vende humo a precio de oro y lo peor es que todavía encuentran compradores. Todavía nos pasa poco por estúpidos; primero votamos al indeseable y apestoso de Zapatero que como el mundo sabe llevó a España al caos más inenarrable que pudiéramos imaginar que, como sucedió, fue la derecha la que nos sacó del atolladero del que creíamos que no saldríamos jamás. Pero como el españolito de a pie es caprichoso y le gusta el cachondeo, una vez más elegimos al mentiroso más grande del planeta que, para colmo de todas las desdichas, se unió con toda la basura parlamentaria y del tal modo está gobernando. No debemos de quejarnos de nada, si nos cortan luz nos compramos una vela; si no podemos comprar gasolina para eso está la bicicleta, si nos quedamos sin gas para la calefacción nos ponemos tres mantas morellanas encima y si no podemos comprar la comida, para eso está Cáritas de España, sí señor.
Y mientras todo esto sigue ocurriendo a diario, nuestro gobierno sigue dilapidando millones por doquier, eso sí, con sus amiguetes puesto que, cientos de miles de nuestros compatriotas, muy listos ellos, se dieron cuenta del chollo que supone estar en política y si estás abyecto al poder, la dicha no puede ser mayor. ¿Qué ocurre? Que por muchos impuestos que paguemos, no existe bastante dinero en el mundo para mantener a tanto gandul y si las empresas privadas no pueden pagar un trimestre el IVA les embargan y aquí paz y allá gloria. Eso sí, desahucios los sigue habiendo a diario y al que le toque que se encomiende a Dios o al Diablo, nada importa porque lo perderá todo sin que ningún político del mundo haga nada por remediarlo.
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