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03/03/2024

Escribano, afortunado / por Pla Ventura

«..En el próximo año no sé si toreará más que en el actual; lo previsible y lógico sería que superara el número de actuaciones de esta temporada pero, a su favor juega con la baza de que Alberto García es un hombre que ha sabido adentrarse en el sistema que, no es otra cosa que ser empresario de muchas plazas de toros..»
Escribano, afortunado
Pla Ventura 
Toros de Lidia/1 diciembre, 2023
Con todos mis respetos para José Luis Moreno, el que fuera hasta ahora apoderado de Manolo Escribano que, por cierto, le dejó en lo alto del escalafón -el número doce en la tabla clasificatoria- sin apenas medios y con el solo bagaje de los triunfos del diestro, tras su ruptura amistosa, Manolo Escribano ha sido afortunado en el “sorteo” puesto que, días pasados encontró un nuevo apoderado que, sin lugar a dudas le situará todavía mucho más alto del armonioso lugar que ahora ocupa.
Hablamos de Alberto García, el que ha puesto en figura del toreo a Emilio de Justo que, su tarea, al respecto, no ha sido baladí. Me parece fantástica esa unión sin desdeñar para nada a todos los hombres que, hasta la fecha han ayudado a Manolo Escribano pero, como quiera que el sistema está de la forma que se ha construido, ya se sabe, el que no tiene padrinos no le bautizan y, en el caso de Escribano, toda el “agua bautismal” que ha recibido hasta ahora todo ha sido producto de su tremendo esfuerzo.
Y no quiero decir esto que, a partir de ahora empezaran a regalarle contratos por la belleza de sus blancos dientes, nada de eso; tendrá que seguir ganándoselos uno a uno pero, con la salvedad de que, como quiera que Alberto García es empresario de muchas plazas, Escribano, incluso toreará en alguna de ellas que, como si fuera un contrasentido, se encontrará debutando en las mismas. No sé cómo ha sido la cosa pero, como aficionado, entiendo que Manolo Escribano ha tenido ese golpe de suerte que le faltaba a su carrera.
Escribano es un diestro muy peculiar; digamos que, su nombre, en cualquier cartel produce una sensación de paz, incluso de sorpresa al respecto de lo que será su actuación; digamos que, Manolo Escribano no torea bajo un guión escrito que, en definitiva es lo que sucede con todos los diestros que están en lo alto del escalafón; con el de Gerena todavía nos alienta el factor sorpresa de qué ocurrirá en cada actuación suya. Es cierto que, este hombre, cosido a cornadas, con dos extremaunciones sobre su cuerpo y con una pasión que le desborda, como decía, siempre es grato encontrarnos lo en cualquier cartel y, mucho más, a sabiendas del riesgo que asume por aquello de la casta de los toros a los que lidia.
En el próximo año no sé si toreará más que en el actual; lo previsible y lógico sería que superara el número de actuaciones de esta temporada pero, a su favor juega con la baza de que Alberto García es un hombre que ha sabido adentrarse en el sistema que, no es otra cosa que ser empresario de muchas plazas de toros, lo que le permitirá hacer llamadas y ser escuchado, amén de colocar a Escribano en casi todas las plazas que regenta que, si se me apura sería lo lógico.
Puede que, como barrunto, los hados de la fortuna se alíen de una santa vez con Manolo Escribano y, a sus veinte años como matador de toros, al final, toque la gloria con sus manos y, como él diría, si es que todavía se puede llegar más lejos que, con toda seguridad lo logrará. Muchos han sido sus éxitos en todas las plazas en las que ha toreado pero, amigos, el sevillano ostenta un galardón que, por sí mismo no sé si le reportará muchos contratos, por aquello de ser el único diestro que ha indultado a un Victorino y a un Miura, pero esa hazaña la ha protagonizado él y, seguro que se siente muy orgulloso de ello.
Escribano es un hombre humilde que, en muchas ocasiones nos ha recordado su fidelidad cuanto toreaba en Venezuela y otros países hispanoamericanos porque, en España no tenía un pitón que llevarse a la “boca”, todo ello hasta que, sustituyendo a El Juli en la feria de Sevilla, le cortó las dos orejas a un Miura con una fuerza desmedida y, desde ese momento encontró el camino que él andaba buscando pese a que, el trayecto sigue siendo largo, con lo conseguido, el diestro ya se siente feliz como pocos.
Es de humanos aspirar a más, a mucho más, en este caso de Escribano con muchas más razones porque, su torero, que gustará más o menos, pero nadie nos negará que no está exento de misterio por aquello de las ganaderías que suele lidiar las que, desde siempre, ha gozado con el respeto de los aficionados. Igual mañana llega a la cúspide y se dedica a matar la camada de Juan Pedro enterita –cosa que no sucederá jamás- y será entonces cuando recibirá las críticas oportunas y correspondientes pero, mientras los aficionados, desde el tendido, tengamos la sensación de que su vida corre peligro, el éxito lo tiene asegurado.