DOMINGO DE RAMOS EN ÚBEDA


Procesión de Entrada de Jesús en Jerusalén.
Esta cofradía realiza su salida procesional el Domingo de Ramos por la tarde. Sale de la Iglesia de la Trinidad, y es conocida popularmente como la cofradía del Santo Borriquillo. Es una cofradía fundada en el año 1925, y consta de dos tronos, siendo su escultor Francisco Palma Burgos.
DOMINGO DE RAMOS EN ÚBEDA
La Semana Santa de Úbeda es una de las más populares de Andalucía. Está declarada Fiesta de Interés Turístico desde 1980​ y de Interés Turístico Nacional de Andalucía desde 1997. ​Actualmente son 19 las cofradías y hermandades las que procesionan por la ciudad a lo largo de la Semana Santa, y todas se integran en la Unión de Cofradías de Semana Santa de Úbeda, siendo esta una de las instituciones más importantes de la ciudad. La Semana Santa de Úbeda tiene una particularidad diferenciadora, y es el respeto —salvo alguna excepción— al orden cronológico de la pasión, muerte y resurrección de Cristo.
Miles de turistas visitan cada año Úbeda en estas fechas, por el atractivo marco monumental, religioso y costumbrista que se conforma.
Ahora vemos el trono de la Virgen, más austero, fabricado por José Mª Palma Burgos y Ramón Cuadra, que consta además de un bello palio. Ver más…+
Recibieron a Cristo mientras entraba a la ciudad con palmas y ramos en muestra de que era el Mesías.
Domingo de Ramos

Por: Tere Vallés | Fuente: Catholic.net

Cuando llegaba a Jerusalén para celebrar la pascua, Jesús les pidió a sus discípulos traer un burrito y lo montó. Antes de entrar en Jerusalén, la gente tendía sus mantos por el camino y otros cortaban ramas de árboles alfombrando el paso, tal como acostumbraban saludar a los reyes.
Los que iban delante y detrás de Jesús gritaban:
«¡Bendito el que viene en nombre del Señor! ¡Hosanna en las alturas!»
Entró a la ciudad de Jerusalén, que era la ciudad más importante y la capital de su nación, y mucha gente, niños y adultos, lo acompañaron y recibieron como a un rey con palmas y ramos gritándole “hosanna” que significa “Viva”. La gente de la ciudad preguntaba ¿quién es éste? y les respondían: “Es el profeta Jesús, de Nazaret de Galilea”. Esta fue su entrada triunfal.
La muchedumbre que lo seguía estaba formada por hombres, mujeres y niños, cada uno con su nombre, su ocupación, sus cosas buenas y malas, y con el mismo interés de seguir a Jesús. Algunas de estas personas habían estado presentes en los milagros de Jesús y habían escuchado sus parábolas. Esto los llevó a alabarlo con palmas en las manos cuando entró en Jerusalén.
Fueron muchos los que siguieron a Cristo en este momento de triunfo, pero fueron pocos los que lo acompañaron en su pasión y muerte.
Mientras esto sucedía, los sacerdotes judíos buscaban pretextos para meterlo en la cárcel, pues les dio miedo al ver cómo la gente lo amaba cada vez más y como lo habían aclamado al entrar a Jerusalén.
¿Qué significado tiene esto en nuestras vidas?
Es una oportunidad para proclamar a Jesús como el rey y centro de nuestras vidas. Debemos parecernos a esa gente de Jerusalén que se entusiasmó por seguir a Cristo. Decir “que viva mi Cristo, que viva mi rey…” Es un día en el que le podemos decir a Cristo que nosotros también queremos seguirlo, aunque tengamos que sufrir o morir por Él. Que queremos que sea el rey de nuestra vida, de nuestra familia, de nuestra patria y del mundo entero. Queremos que sea nuestro amigo en todos los momentos de nuestra vida.
Explicación de la Misa del Domingo de Ramos
La Misa se inicia con la procesión de las palmas. Nosotros recibimos las palmas y decimos o cantamos “Bendito el que viene en el nombre del Señor”. El sacerdote bendice las palmas y dirige la procesión. Luego se comienza la Misa. Se lee el Evangelio de la Pasión de Cristo.
Al terminar la Misa, nos llevamos las palmas benditas a nuestro hogar. Se acostumbra colocarlas detrás de las puertas en forma de cruz. Esto nos debe recordar que Jesús es nuestro rey y que debemos siempre darle la bienvenida en nuestro hogar. Es importante no hacer de esta costumbre una superstición pensando que por tener nuestra palma, no van a entrar ladrones a nuestros hogares y que nos vamos a librar de la mala suerte.
Oración para poner las palmas benditas en el hogar:

Bendice Señor nuestro hogar.
Que tu Hijo Jesús y la Virgen María reinen en él.
Por tu intercesión danos paz, amor y respeto,
para que respetándonos y amándonos
los sepamos honrar en nuestra vida familiar,
Sé tú, el Rey en nuestro hogar.
Amén.
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