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02/28/2024

Constitución se llamaba Lola / por Josué Cárdenas

Los 7 padres de la constitución española
Manuel Fraga Iribarne, Gregorio Peces-Barba, Jordi Solé Tura, Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón, Gabriel Cisneros, José Pedro Pérez-Llorca y Miquel Roca i Junyent son los padres de la constitución española.
«..La Constitución tenía que contentar a demasiada gente, desde asesinos despiadados, pasando por democristianos sin principios, siguiendo por socialistas con ganas de sillón, franquistas arrepentidos y acabando por separatistas que no representaban a nadie. Para eso se inventó..»

Constitución se llamaba Lola
Josué Cárdenas
ÑTV ESPAÑA/12/2023
Era la niña de azul en el colegio de monjas, eso era la Constitución. O así nos la venden. Sobre todo a aquellos que no vivimos su formación y aprobación. Han tenido que mitificarla porque por si sola no se sostenía. Calcetines y coletas, estaba loca por Paco. Paco puede ser todo el pueblo español. Existía en 1978 un idilio reflejado en más de un 87% de aprobación por parte de los españoles, entre el pueblo y la Carta Magna.
Un amor un poco forzado y con un sabor a lentejas, ese de las tomas o las dejas, más que a dulce. Lola era guapa, avanzada y todos querían lío con ella. Desde Jordi Puyol, Santiago Carrillo, Solé Tura, Fraga Iribarne, Torcuato Férnandez Miranda, Jose Manuel Margallo o cualquier etarra beneficiado por la Ley de Amnístia del 77. Todos estaban locos por Lola porque sabían que encamarse con ella era un éxito asegurado.
La Constitución tenía que contentar a demasiada gente, desde asesinos despiadados, pasando por democristianos sin principios, siguiendo por socialistas con ganas de sillón, franquistas arrepentidos y acabando por separatistas que no representaban a nadie. Para eso se inventó.
Por eso la Constitución, o sea Lola, fue la chica de Andrés y ha sido la de tantos. Porque ha sido beneficiosa para todo aquel que ha querido beneficiarse de ella para sus intereses partidistas, por delirantes que fuesen. Era la niña moderna, y en España todo lo moderno, por un catetismo que nunca entenderé, siempre ha gustado. Lola es la nunca ha roto un plato y la que por supuesto no se puede romper, ni tocar, ni corregir, ni añadir, ni quitar. Parece caída directamente del Monte Sinaí. Parece el Arca de la Alianza. Parece el Santo Grial. Una reliquia de las más sagradas. Como si en lugar de haberla diseñado Herrero de Miñón y Gabriel Cisneros, la hubiesen configurado Santiago Apóstol y el profeta Elías, en consonancia con las doce tribus de Israel, Abraham, Isaac y Jacob, los profetas menores, los 4 evangelistas, los doce apóstoles y algún padre de la Iglesia como San Juan Crisóstomo.
Ha sido una niña de papá. Muy bien cuidada por unos y por otros. Además le han creado un protector supremo para que haga vivir plácidamente a sus movieres políticos que es el Tribunal Constitucional. Ese edificio feo como un frigorífico por detrás es el gran mal de España. Es el mecenas de todos los guindillas que se acuestan con Lola. Les valida todo lo que ellos quieran. Lo inventaron para no tener que estar preocupados si cumplen o no con Lola. El Tribunal Constitucional siempre paga las borracheras legislativas de los fulanos de Lola.
La Constitución se lo ha estado pasando muy bien con PP y PSOE y sus socios, todos estos años. Bares, pubs y discotecas y así vuelan los años. La Constitución no ha frenado a nadie que ha querido destruir la nación histórica de España. Es más, ha aupado a quien ha querido conseguirlo. Lola invitaba a copas en estos 40 años a CIU, a ERC, a la CUP, a PNV, a Batasuna, a Bildu, a Amaiur, a BNG, a Junts, a Pdcat, a Partido Andalucista, a Teruel Existe, a Compromís y a muchos grupúsculos políticos que me dejo que han estado de jarana 40 años, bailando y metiendo mano a la Constitución, porque lo que no saben los constitucionalistas es que ella, Lola, se dejaba, le gustaba y provocaba. Eso es lo que nunca te han contado de esta terrible historia. A Lola le ponía que un grupo de hombres representando a la anti España, la metieran en un portal y la sodomizaran durante años. A Lola le gustaba. Nunca ha habido una violación de la Constitución, siempre ha sido una cuestión de adicción a ella.
Se fueron los buenos tiempos, la juventud ya se escapó. Papá muerto arruinado y el dinero se esfumó. 45 años nos ha durado Lola en pie. Demasiado, porque tanta tralla no es buena. Lola ya no aguanta más y ya está infectada por todas las enfermedades que aquellos que han dormido con ella le han trasmitido. Tiene el virus del separatismo, de la corrupción, de la desigualdad, del desempleo, de la inseguridad, del descrédito, de la tiranía, de la falta de libertades, de la falta de separación de poderes…
La pobre se encuentra en la calle, nada nunca supo hacer, ahora quema su vida en barra americana de siete a tres, a ver si PP y Vox le echan un billetito, se lo colocan en su sucia ropa interior. Se pasea por los platós donde todavía la citan y hablan de lo guapa que era, incluso alguno sigue vendiendo lo guapa que es, pero Lola está mellada, enferma, golpeada, mancillada, calva, decrépita y sin saber a donde ir.
La Constitución se llamaba Lola, hace la calle hasta las 6, pues sin sentido en esta España, ¡ay Constitución al burdel! Fuiste la niña de azul, ahora eres la vieja verde. Los dos únicos colores de partidos que siguen defendiéndola. Cómo se porta la vida, cuánto vales lo que tienes. La Constitución ya no vale nada, es una furcia barata, que cualquier día aparece en un portal. Con un disparo en la cabeza o con un navajazo en la sien. La sustituirán por la nueva Lola, una más feminista y plurinacional. Con las tetas muy gordas y con mezcla de muchas cosas, pero no será nuestra. Pasamos de la Pepa a Lola. Teníamos España y nos quedamos con Lola.
Las vueltas que da la vida, el destino se burla de ti. Dónde vas bala perdida. Dónde vas triste de ti.