ANIVERSARIO DE LA ALTERNATIVA DE ÁNGEL LUÍS BIENVENIDA / por José María Sánchez Martínez-Rivero

Jueves 11 de mayo de 1944. Seis toros, con divisa morada y encarnada, de la acreditada ganadería de D. Arturo Sánchez Cobaleda, de Salamanca. Espadas: José Mejías Bienvenida, Antonio Mejías Bienvenida y Ángel Luís Bienvenida, que tomará la alternativa. 

Tal día como hoy, pero el 11 de mayo de 1944, (Hace 78 años) Ángel Luis Bienvenida, tomaba la alternativa de manos de su hermano Pepe Bienvenida, y en calidad de testigo, estuvo su otro hermano Antonio Bienvenida. «Rosquillero» de la ganadería Sánchez Cobaleda, fue el toro del doctorado. Esa tarde, los hermanos Bienvenida, colgaron en la Monumental de Las Ventas, el cartel de «No hay billetes» La corrida días antes, ya tenía ese calado de antaño en la sociedad, hasta tal punto, que el día antes del festejo se agotaron las entradas. Esa tarde, la de los tres hermanos Bienvenida en la Plaza de toros de Las Ventas, quedará para los anales de la historia.
LA ALTERNATIVA DE ÁNGEL LUÍS BIENVENIDA
José María Sánchez Martínez-Rivero
Solíamos acudir a la conferencia-coloquio que el maestro presidía en la Escuela de Organización Industrial allá por el año 1999, concretamente, el 10 de marzo en la que se trató el tema: La hondura del toreo, cuyo ponente era José Miguel Arroyo, Joselito y moderador el maestro Ángel Luís.
Finalizado el brillante acto asistía, quien lo deseara, a un Vino Español. Y ahí los admiradores del maestro Ángel Luís podían acercarse a él y comentarle lo que a bien tuvieran.
Nosotros nos acercamos al maestro con el programa original de mano del día de su alternativa: 11 de mayo de 1944 para que nos lo dedicara. Cuál no sería su sorpresa cuando nos dijo:

-¿De donde has sacado esto?

-Del archivo de mi abuelo, maestro.
Y comenzó a leer el Juicio de la corrida por el propio aficionado.
Por todo comentario, dijo:
-No estuvo bien la cosa ese día.
Y nos lo dedicó muy amablemente. Emplazándonos a llevarle, otro día, para firmarlo, el del triunfo de los tres Bienvenidas para que nosotros, que no pudimos verle por razones de edad, nos enteráramos quienes eran los Bienvenidas. ¡Casta torera!
Sirva esta pequeña entradilla para hacer, basado en el cuadrante de la corrida, un resumen a la antigua usanza de la corrida de la alternativa y de la sensacional corrida de hace 78 años.
Plaza de toros de Madrid
Jueves 11 de mayo de 1944. Seis toros, con divisa morada y encarnada, de la acreditada ganadería de D. Arturo Sánchez Cobaleda, de Salamanca. Espadas: José Mejías Bienvenida, Antonio Mejías Bienvenida y Ángel Luís Bienvenida, que tomará la alternativa. La corrida empezará a las siete menos cuarto en punto de la tarde.
Primer toro, de nombre Rosquillero, número 46, negro bragado, que corresponde al toricantano Ángel Luís Bienvenida, de blanco y oro. El toro era muy soso, sin transmitir (modernismo), y el torero lo toreó de capote sin lucirse. Recibió cuatro puyazos y tres pares de banderillas. Tras doctorarle su hermano Pepe, el toro pasó a la jurisdicción de su matador. Faena de muleta variada sin trascender al tendido. Pinchazo y media estocada. Palmas.
Pepe Bienvenida, de verde y oro, estoqueó al toro Bravío, número 27, negro bragado, también muy soso. Lances de capa colosales que son aplaudidos. Cuatro puyazos y quites muy variados. Dos pares y medio. Faena de muleta muy buena realizada con arte para lograr una estocada que basta. Petición de oreja que no se concede.
Antonio Bienvenida, de marrón y oro, estoqueó a Dezaicero, número 59, negro girón calcetero. Un toro que resultó regular. Bien con el capote. Cuatro puyazos. Nada en quites y tres pares de banderillas. Faena de muleta buena que malogró con la espada ya que dio cuatro pinchazos y dos descabellos. Silencio.
De la segunda parte y, para no cansar al lector, destacar que Pepe con un toro regular buena faena de muleta, matando mal a pesar de lo cual se le aplaudió.
Antonio, con otro toro regular, no consiguió el éxito y fue pitado.
El tercer espada, Ángel Luís, con un toro manso, no pudo hacer faena siendo su labor pitada.
Los toros fueron gordos, mansos y huidos.
Hasta aquí, lo que dio de sí la corrida de la alternativa.
Pero el 24 de mayo de 1944 se repite el cartel de los tres Bienvenidas en Madrid. Se coloca el cartel de: No hay billetes. Lleno rebosante. Preside el señor Plaza. Toros de don Manuel González, de Salamanca, para Pepe, de celeste y oro; Antonio de azul y oro y Ángel Luís Bienvenida de rosa pálido y oro.
Primer toro de nombre Alegre, número 18, negro, de 483 kgs. Pepe torea con el capote muy bien y es aplaudido. Tres puyazos. Quite muy bueno. Tres pares de banderillas colocados por el matador. El tercero saliendo del estribo muy en corto. Grandes aplausos. Faena de muleta variada y buena para cobrar una estocada y dos descabellos. Petición de oreja que no se otorga y vuelta. El toro es aplaudido en el arrastre.
Su segundo toro, de nombre Carrilero, número 11, negro bragado, de 436 kgs. Fue un toro dificultoso para el torero. A pesar de ello consigue una gran faena de muleta y al matar de gran estocada, se le concede una oreja.
Antonio estoqueó en primer lugar al toro Fortunillo, número 15, negro, de 441 kgs, muy bueno. ¡Y llegó el desquite!
Precioso quite de los tres matadores al alimón. Faena de muleta extraordinaria con pases variados y ceñidos que calan en el tendido. Cuatro naturales en el centro del ruedo rematados con el de pecho colosales. Ya lo tenía todo hecho cuando para matar necesitó cuatro pinchazos y descabello. A pesar de esto se pide la oreja que es concedida. El toro fue aplaudido en el arrastre.
Su segundo de nombre Calderero, número 4, negro bragado, de 505 kgs. fue un toro regular. El maestro, realizó una faena de muleta muy buena para dos pinchazos, media y descabello. Ovación y vuelta.
Risueño, número 7, negro, de 451 kgs. es el primer toro al que se enfrenta Ángel Luís Bienvenida. Bien con el capote; bien con la muleta. Mata de pinchazo, estocada y descabello. Ovación.
Pero el desquite vendría en su segundo de nombre Buenasombra, número 5, cárdeno de 450 kgs. Un toro bueno.
Muy bien con el capote templando y mandando. Tres puyazos. Extraordinarios los tres matadores en quites. Tres pares de banderillas que colocan los tres hermanos. Faena de muleta muy buena con pases ayudados por alto, redondos y naturales. Entra a matar y coloca una gran estocada. Descabella a la primera. Ovación unánime, petición de oreja que se concede y vuelta al ruedo.
Clarito, en Informaciones comenta:

¡Gran tarde, tarde memorable para el torerísimo lar –vivero inagotable, cantera de artistas- de los Bienvenidas! Y gran tarde, espectáculo impar, para el público. Recompensa a la fe –y esperanza- con que, por segunda vez, vacía las taquillas y desborda el amplio graderío de la plaza.

Apenas si en el marco limitado del comentario cabe una milésima parte de la extraordinaria cantidad –y calidad- de lances sobresalientes de tan extraordinaria corrida…

Toda la corrida ha sido, abajo, una especie de borrachera de toreo y arriba una tormenta inacabable de ovaciones de ¡olés!, de vítores…
Del semblante animado, jocundo, con que los Bienvenidas torean -¡parece que juegan al toro, como los chicos, y juegan a la vida y a la muerte, como los hombres!-; de la cara iluminada y feliz, con que lo mismo entran a los trances más apurados del toreo moderno que desempolvan la rica variedad del toreo antiguo; de ese ambiente placentero, sin sombra de drama hasta en el agudo instante en que la realidad del drama se realiza iluminado por la llama del genio, se contagia e impregna a la muchedumbre, y su goce por el arte, por la gracia artística, casi la hace olvidarse de que el peligro acecha…
Después de lo escrito por Clarito cabe pensar la razón que tenía el maestro Ángel Luís al pedirnos el programa de esta corrida, para firmarlo, porque sabía que en el Juicio de la corrida por el aficionado, debía figurar el triunfo de los tres Bienvenidas, como así fue.
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